Cerveza JAM BEER al igual que la mayoría de las micro cervecerías, comienza en la cocina de un hogar tratando de satisfacer, en un principio, inquietudes y placeres personales. Nuestro ejemplo no es diferente y  todo comienza en el año 2013, cuando Javier, una de las patas de este proyecto decidió ensuciar por primera vez algunas ollas y hornallas de su casa.

Con el correr del tiempo, y de la birra por distintas manos, comenzó a surgir la posibilidad de hacer de ese hobbie, una actividad más seria, a mayor escala, pero conservando el espíritu artesanal del primer bach. Fue entonces cuando fueron convocados las otras dos patas, Mariano y Nano, quien además de ser hoy “socios” de este proyecto, son amigos desde siempre.

Jam Beer no siempre tuvo este nombre, en sus orígenes se llamaba CERVEZA DWARF, pero por problemas en el registro de marcas decidimos, en lugar de pelear en un ámbito jurídico, poner nuestros esfuerzos en hacer cada día un producto de mejor calidad y que nos siguiera dando satisfacciones. En ese momento nace Jam,  un nombre cortito pero con muchos significados para nosotros.

Tal vez la respuesta más simple es que en JAM se encuentra las iniciales de los tres, pero es mucho más que eso, el termino jam en la música está vinculado a lo único, a lo irrepetible, y eso es lo que intentamos hacer en cada cocción, una birra irrepetible por otro cervecero, ni mejor ni peor, sino simplemente única.

Por otro lado la definición de Jam literaria del ingles es algo así como jalea, entendiendo a ello como algo agradable, delicado y especial al ser consumido.

Finalmente un tercer argumento justifica el nombre y tiene que ver con una connotación también musical y es que nos remite al nombre de la banda preferida de los tres: Pearl jam.

Actualmente Jam se encuentra produciendo su cerveza en la ciudad de Caseros, en un espacio que en nuestra juventud funcionaba como sala de ensayos. Con un poco de trabajo, entusiasmo y visión a futuro, la fuimos convirtiendo en la fábrica que hoy funciona.

En la actualidad estamos haciendo bach de 500 litros, teniendo una capacidad productiva de 8000 litros mensuales. Para nosotros implica un gran crecimiento, ya que cuando comenzamos con el proyecto cocinábamos apenas 100 litros semanales.

Desde que arrancamos, nos mantuvimos en nuestros 4 estilos, todos de origen europeo y siendo ellos los que también mas nos gusta consumir a pesar de que obviamente tenemos nuestras preferidas. Ellos son: PILEN, SCOTTISH ALE, IRISH STOUT, y nuestra consentida IPA.

A pesar de ser esos 4 estilos nuestras producciones permanentes, cada tanto nos divertimos experimentando un poco en el “laboratorio” . Fue así como hicimos una Stout con roble y whisky y una Pilsen con romero, que a pesar de no sacarla a la venta de manera oficial tuvo gran repercusión entre los que tuvieron el privilegio de tomarlas.

Hoy por hoy nuestro desafío es que aquellos que prueban una Jam vuelan a pedirla. Somos consientes de que la cervecería artesanal esta con viento de cola y atraviesa un crecimiento impensado, por lo tanto no trabajamos  para romper el mercado, sino para que cuando  se estabilice y los vientos calmen, permanezcamos seguros en este nuevo rubro que vino para quedarse.

Creemos que la cervecería artesanal creció mucho en estos años y junto a ello el público consumidor se fue educando lo que nos pone a los productores el desafío de hacer siempre un producto de mejor calidad. Queda mucho campo por recorrer y ocupar, y el desafío es ir ganando ese espacio no con cantidad sino con calidad, de ese modo la cantidad irá creciendo naturalmente y será ocupado por todos aquello que respetemos las claves de una buena cerveza artesanal.: calidad de la materia prima, responsabilidad y el mismo amor que se le puso a aquel primer bach de 20 litros que se disfruto entre amigos.